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¿Quieres practicar Yoga y Meditación? ¿Deseas una práctica diaria de ejercicios de Yoga?

Meditando en la paz de la Selva de Irati

Si es así y quieres disfrutar de una práctica constante, lo primero es descubrir cómo motivarte y descubrir por qué muchas veces decimos qué no a las cosas que queremos hacer.

Hay muchas formas de agrupar las razones por las cuales no hacemos lo que deseamos hacer. En esta ocasión, vamos a tomar una aproximación científica del trabajo de la Doctora Amanda Crowell.

Principalmente tenemos tres formas para no hacer lo que decimos que queremos hacer.

1) Creernos y repetirnos a modo de mantra que no somos capaces.

Los fallos que podemos hacer pueden derivar en una defensa psicológica, permitiéndonos así escondernos detrás de nuestra falta de talento. Por lo tanto, como no tenemos talento, no intentamos practicar yoga y meditación y no ejercitamos las asanas.

Olvidamos que para poder correr antes hay que caminar. Por eso, desde el Centro de Retiros Yoga Pirineos proponemos encuadrar la mente para crecer y aprender. Tal y como nos revela Carol Dweck, profesora de psicología en la Universidad de Stanford, “el fracaso es una oportunidad para aprender y crecer”. Si te planteas que la capacidad de desarrollar tu Sadhana o rutina diaria de yoga está limitada al talento que tengas, no lo intentarás. Yo recuerdo perfectamente la primera vez que hice yoga hace casi 30 años, tuve dificultades para tocarme la espinilla y en la hora de meditar me hice la lista de la compra. Sí, miraba el reloj y no era capaz de meditar. Años más tarde, seguí al padre del Asthanga Yoga “Guruji – Sri K Pattabhi Jois” y él siempre indica que: “Yoga es 99% práctica, 1% teoría”. Simplemente práctica y todo llegará. Tras años de práctica llegué a realizar ejercicios de yoga que me parecían imposibles, medité ininterrumpidamente durante días y obtuve estados de paz interior y felicidad plena que me han enriquecido enormemente. Pero lo mejor es descubrir que ése no es el objetivo, sino que la propia práctica es la meta en sí misma.

2) La gente cómo tú no hace esas cosas.

La identidad es algo que hemos ido adquiriendo a lo largo de la vida, algo con lo que cargamos pero que no es nuestra naturaleza sí misma, aunque a veces lo confundimos con nuestra propia esencia, con nuestro ser. El ser es nuestro yo inmutable, lo que no cambia, nuestra autenticidad, nuestra verdad. El yoga nos ayuda a llegar hasta nuestra esencia, quitándonos poco a poco capas de identidad u obstáculos hasta que ya nada quede más que nuestra propia naturaleza.

Tal como nos releva la obra de Erick Erickson, entre los 12-18 se produce una crisis de identidad donde muchas veces nos fraccionamos. Cogemos cosas de uno y de otro, a veces es la moda, ropa, el pelo, expresiones … No sabemos quiénes somos muchas veces, creemos que tenemos que construir algo, aunque luego nos libraremos de lo que no necesitamos. Este proceso es necesario para generar una cohesión con tu identidad, aunque en ocasiones no queda nada que nos guste de eso que creemos que somos.

Mi propuesta es alinear tu práctica de yoga y meditación con tu identidad, sobre todo al principio de tu camino. Por ejemplo, si crees que eres una persona ordenada y ves el yoga como una práctica de hippies, es difícil que mantengas tu práctica. En cambio, si permite observar el orden de las asanas, la limpieza de la práctica … tu constancia será más factible. Conócete, observa esa identidad, eso es crees ser y vive los aspectos de la práctica que más se asimilan con ello. Con el tiempo llegarás a un disolver tu identidad y todo eso dejará de ser importante. Por eso te invito a que no te centres en lo que te genera incoherencias, simplemente acéptalo y céntrate en lo que te ayuda, en lo que crees que te da coherencia en tu práctica yóguica.

Hace años dando un retiro de yoga y meditación recuerdo que un alumno me dijo:

“Yo no quiero cantar ‘Om’ porque es un rito de la religión hindú y budista. “Yo soy cristiano y no adoro a falsos dioses”.

Contesté que lo entendía pero que si no creía en ello simplemente lo podía vivir como una vibración en el pecho, extremadamente relajante. También juntos, concluimos que la relajación facilita la oración con Jesucristo. Es más, enfadado, cargado de ira o con niveles altos de estrés o miedo, la oración se vuelve compleja. Hoy en día es profesor de Yoga y comienza las clases cantando Om.

Otra forma de solventar este conflicto con la identidad es simplemente practicar el amor cristiano, callarse en esta parte de la clase y seguir las posturas. En definitiva, obsérvate y destila de la práctica lo que sea más afín a tu identidad. Cuando la práctica esté instalada y sea regular, podrás ampliarla disolviendo su identidad.

3) Quieres practicar por la razón equivocada

La motivación de practicar yoga para adelgazar acerca de los gimnasios y los centros de yoga a mucha gente. Con esta motivación ¿cuántos permanecen y profundizan en la práctica? Muy pocos. Busca en tu interior y busca tu razón intrínseca para la práctica.

Yo al principio me asusté de lo rígido que era y no era capaz de tener una práctica constante, en embargo, estudiando psicobiología en la Universidad, comprendí un día la plasticidad del cerebro y sentí entonces una necesidad interna de evolucionar y ser más flexible física y psicológicamente. Casi 30 años después sigo practicando por otras razones, pero siempre observo mis razones intrínsecas cuando necesito motivación.

En el centro de Retiros de Yoga Pirineos, creemos que los ejercicios del yoga y su práctica pueden generar un mundo mejor. Te animamos a meditar sobre estos 3 aspectos:

1) Creernos y repetirnos a modo de mantra que no somos capaces.

2) La gente cómo tu no hace esas cosas.

3) Quieres practicar por la razón equivocada

Encuentra tus propias respuestas tu verdad y con ella tu práctica será mucho más fluida y constante. Aquí debajo tienes nuestro contacto, llámanos o rellena el formulario. Estaremos encantados de ayudarte.

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